La Guerra del Chaco se libró
desde 1932 hasta 1935 entre Bolivia y Paraguay por el control de la región del
Chaco Boreal; pese a su aridez y escasa población, el control de la misma
motivó la contienda por el valor estratégico del Río Paraguay, que la limita al
oriente. El dominio del río abriría la puerta al océano Atlántico al país que
dispusiese de él, una ventaja crucial para los únicos dos países no costeros de
Suramérica y una cuestión nacional para ambos, ya que Bolivia había perdido el
acceso al océano Pacífico en la Guerra del Pacífico de 1879 y Paraguay perdió
muchos territorios durante la Guerra de la Triple Alianza de 1864.
| Ubicación de los países beligerantes |
La guerra del Chaco fue la más
grande y más sangrienta contienda que se libró en América durante el siglo XX.
El enorme despliegue de material bélico y municiones no tiene comparación con
ningún otro conflicto americano a lo largo de ese siglo. Durante tres años,
Bolivia con 250.000 soldados y Paraguay con 150.000 soldados, se sufrió en los
cañadones chaqueños una guerra salvaje en la que hubo gran cantidad de bajas
(55.000 bolivianos y 40.000 paraguayos).
| Soldados combatiendo |
La malaria y otras enfermedades,
al igual que la falta de agua diezmaron a los ejércitos tanto como las
operaciones de combate. Cabe destacar que ha sido el primer conflicto, en
América, donde se usaron tanques y tanquetas.
En lo económico la guerra fue un
desastre para ambos países. Llevándose la peor parte Paraguay, que no poseía
una economía muy estable. Durante su crisis interna, el último golpe de estado
fue dado por Alfredo Stroessner.
Años después de concluido el
conflicto, se descubrió que no existían más yacimientos petrolíferos, aparte de
los que ya se habían descubierto en la precordillera boliviana del Chaco
Descripción de la región en litigio
La región central suramericana
conocida como Gran Chaco se divide de norte a sur en tres regiones: Chaco
Boreal, el cual se extiende al norte del río Pilcomayo, el Chaco Central entre
el río antes citado y el río Bermejo, y el Chaco Austral. Históricamente se ha
considerado como una sola unidad geográfica al Chaco Austral y al Central,
reunidos bajo el nombre de Gran Chaco Gualamba, mientras que el Chaco Boreal
incluye partes de la Chiquitania y del Gran Pantanal. El área disputada entre
Bolivia y Paraguay correspondía exclusivamente al Chaco Boreal.
Esta área poseía una extensión de
aproximadamente 598.000 km²; la misma hasta fines de la década de los 1930s
había permanecido en su mayoría casi despoblada y sin explorar. Está rodeada
por el río Pilcomayo y la Argentina al sur, y por el río Paraguay y la región
fértil del centro de Paraguay al este. En el oeste, el Chaco está rodeado por
la tierra baja de los Andes de Bolivia y al norte por las regiones selváticas
del Brasil y Bolivia.
La región está cubierta por
matorrales copiosos y árboles como el quebracho, y el potencial para la
agricultura tradicional era pobre. La mayor parte del año el clima es
continental predominando los caracteres de muy caliente (entre 40 °C a 50°C en
verano) y seco, aunque ocasionalmente durante el invierno austral las
temperaturas en algunas noches invernales pueden bajar a alrededor de los 0 °C,
y es sede de una impresionante variedad de serpientes venenosas y varios
insectos portadores de enfermedades como la vinchuca o el mosquito. El agua
dulce es sumamente escasa en las zonas centrales del Chaco Boreal y los pocos
pozos y lagos en la región adoptaron una importancia central estratégica en las
campañas de la guerra.
Durante el invierno hay una
temporada de lluvia de corta duración en la que los pocos caminos, que son
senderos polvorientos durante la mayor parte del año, se convierten en ciénagas
intransitables. Es una de las regiones más inhóspitas del mundo donde se libró
una guerra intensa.
Antecedentes de la Guerra del Chaco
Los antecedentes y causas de la
guerra son muy complicados, como la misma guerra, debido a la precariedad de
tratados que hacía España y las pocas expediciones que financió durante el
dominio colonial. También son destacables los tratados que hicieron luego los
estados independizados, cuyos resultados no aceptaron ninguno, a pesar de tener
intermediarios (como Francia entre otros). Bolivia y Paraguay financiaron pocas
expediciones al Chaco.
Ya en el siglo XX las compañías
petroleras asentadas, creían que habían supuestos yacimientos en el Chaco
Boreal, según sus posibles hipótesis serían yacimientos bastante grandes y esto
alentó todavía más la guerra, siendo una causa muy importante para el estallido
de la misma. Hay que mencionar también la ambición de ambos países por poseer
esa región que fue otra causa importante para el conflicto
Comienzo de las hostilidades
En julio de 1932, un
destacamento del Ejército Boliviano capturó un puesto de avanzada paraguayo, el
Fuerte Carlos Antonio López, próximo a la laguna Pitiantuta para los paraguayos
o "laguna Chuquisaca" como fue bautizada por los bolivianos.
En julio, las tropas paraguayas
volvieron a apoderarse del fuerte después de una pequeña refriega y el Ejército
Boliviano en el Chaco respondió atacando y apoderándose de los fortines
militares de Corrales y Toledo el 27 y 28 de julio. Al mismo tiempo, el
regimiento Campero de doscientos hombres atacó el fuerte paraguayo en Boquerón,
que fue capturado fácilmente, ante la desbandada paraguaya.
| Puestos de mando |
Con la batalla de Boquerón, una
serie de refriegas incruentas se habían convertido en una guerra. Formalmente, la
guerra se inició más tarde, con la declaración de guerra paraguaya el 10 de
mayo de 1933.
En las primeras semanas de la
guerra, el ejército boliviano fue penetrando lentamente en el Chaco, sin poder
establecer contacto con su enemigo que dejaba terreno libre. Tal vez por las
presiones del impaciente gobierno de La Paz, el general Kundt siempre intentó
ocupar el territorio que su enemigo le cedía sin tener en cuenta las
desventajas logísticas. Sin embargo, el general paraguayo Estigarribia decía
que había que defender el Chaco Boreal abandonándolo.
El conflicto en el Chaco Boreal
se intensificó rápidamente durante el mes de agosto. Al inicio de la guerra,
los bolivianos contaban con cuatro mil efectivos organizados en lo que se
conocía como el Primer Cuerpo del Ejército en la parte sudoeste del Chaco. Dos
mil hombres, organizados en dos divisiones, estaban acantonados al noroeste del
Chaco. Para el mes de agosto, más de 6.000 refuerzos avanzaban desde Bolivia.
| Grabado sobre la Guerra del Chaco |
Durante el mes de agosto de 1932,
los paraguayos bajo el mando de Estigarribia, formaron una fuerza de 8.000
efectivos organizados en un Cuerpo del Ejército en el pueblo de Isla Poí. Mil
quinientos hombres más fueron atrincherados en Nanawa, al sudeste del Chaco y
la Tercera División, con 3.000 efectivos y ocho piezas Schneider de artillería
móvil, estaba acantonada en el alto río Paraguay. Otros 3.000 efectivos más
fueron enviados desde Asunción. Durante los meses de julio y agosto, los
paraguayos construyeron una pista de aterrizaje en su base de avanzada en Isla
Poí y desplazaron una pequeña fuerza de aviones de combate, prácticamente todo
lo que Paraguay poseía en términos de poderío aéreo, a la zona de batalla.
Fin de la guerra
Después de largas negociaciones, el
tratado para terminar la guerra fue firmado en Argentina el 21 de julio de 1938.
El canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, había convocado a una Conferencia
de Paz de Buenos Aires. Había obtenido el Premio Nobel de la Paz de 1936, por
su labor en pro de la paz en general, y en particular por haber inspirado el Pacto
antibélico Saavedra Lamas, firmado por 21 naciones y convertido en un
instrumento jurídico internacional. Tuvo un papel importante, aunque también
polémico, como mediador para finalizar la guerra del Chaco.
Sello o timbre postal o
estampilla conmemorativa por la paz en el Chaco, en él se pueden ver de arriba
hacia abajo los escudos de Paraguay y de izquierda a derecha los de los estados
garantes de la paz: Argentina, Brasil, Chile, Perú, Estados Unidos, Uruguay.
Sello conmemorando la paz y
homenajeando a los soldados paraguayos. Paraguay resultó el mayor beneficiado
del acuerdo de paz, al retener las 3/4 partes del Chaco Boreal estableciéndose
para ello los actuales límites internacionales geodésicos. Bolivia recibió una
pequeña área a orillas del río Paraguay, donde se encuentra hoy día Puerto
Busch.
| Panfleto de la época que informa sobre el termino de la guerra |
Consecuencias políticas
En 1936, el gobierno del
presidente paraguayo Ayala fue depuesto por un golpe militar dirigido por
oficiales jóvenes, escandalizados por lo que suponían términos extremadamente benignos
para Bolivia. Que elevo al poder al coronel Rafael Franco, cuestión de que en
el ejército paraguayo este era más apreciado que Estigarribia, eso condujo a la
caída del Partido Liberal del poder, acusados estos de "entreguistas del
Chaco" el 17 de febrero de 1936. Paraguay sucumbió ante los efectos de una
severa crisis económica y una sucesión de golpes de estado y dictaduras, que
culminaron en la dictadura de Alfredo Stroessner de 1954 a 1989.
En Bolivia, Salamanca tuvo que
ceder el gobierno a su vicepresidente José Luis Tejada Sorzano ya a fines de
1934, quien a su vez fue derrocado en mayo de 1936 por el coronel José David
Toro, uno de los responsables del fracaso militar. Faltaban menos de dos
semanas para unas nuevas elecciones presidenciales.
| Sobrevivientes de la Guerra del Chaco condecorados |
La Guerra del Chaco tuvo un
impacto muy profundo en Bolivia y el Paraguay, quedando ambos países seriamente
afectados en sus economías.
Acuerdo limítrofe
El 27 de abril de 2009, 74 años
después de finalizado el enfrentamiento bélico, los presidentes Evo Morales de
Bolivia y Fernando Lugo de Paraguay firmaron en Buenos Aires el acuerdo
definitivo de límites territoriales del Chaco Boreal. El acto se realizó en la
Casa Rosada en presencia de la presidenta de Argentina Cristina Fernández de
Kirchner, previa aceptación por parte de sus respectivos cancilleres del “Acta
de cumplimiento y ejecución” del Tratado de paz, amistad y límites entre
Bolivia y Paraguay de 1938.
Ese día, la comisión mixta
demarcadora de límites, integrada por Bolivia y Paraguay y presidida por la
República Argentina en representación de los países garantes –Argentina, Chile,
Brasil, Estados Unidos, Perú y Uruguay– y que comenzó su labor en 1938 a partir
de la conferencia de paz de Buenos Aires, entregó a los primeros mandatarios de
Bolivia y Paraguay, a través de la presidenta anfitriona, la memoria final de
la demarcación de la frontera entre ambos países, dando por cumplido el tratado
de paz.
El informe sobre la labor
técnica, finalizada en 2007, fue realizado por el delegado argentino y
presidente de la comisión demarcadora, general retirado Luis María Miró.
A MODO DE CONCLUSIÓN
La guerra del Chaco se libró
desde 1932 hasta 1935 entre Bolivia y Paraguay por el control de la región del
Chaco Boreal; pese a su aridez y escasa población, el control de la misma
motivó la contienda por el valor estratégico del río Paraguay, que la surca. El
dominio del río abriría la puerta al océano Atlántico al país que dispusiese de
él, una ventaja crucial para los únicos dos países no costeros de Sudamérica y
una cuestión nacional para Bolivia, que había perdido el acceso al océano
Pacífico en la llamada guerra del Pacífico de 1879. El descubrimiento de
yacimientos petrolíferos en la pre cordillera andina alimentaba además la
hipótesis de que el Chaco albergaría también reservas explotables.
La guerra del Chaco fue la primera guerra moderna en la historia de
Latinoamérica; el enorme despliegue de material bélico y municiones no
tiene comparación con ningún otro conflicto en la región a lo largo del siglo,
ni siquiera la guerra de Malvinas de 1982. Durante tres años, 250.000 soldados
bolivianos y 150.000 paraguayos se enfrentaron en los cañadones chaqueños. La
malaria y otras enfermedades, al igual que la falta de agua diezmaron más los
ejércitos que las balas. En lo económico la guerra fue un desastre para ambos
países. Años después se descubrió que no existían más yacimientos petrolíferos
aparte de los que ya se habían descubierto en la precordillera boliviana del
Chaco.